Jessica Cedillo Testimonio 2018-06-14T00:48:05+00:00

El testimonio de Jessica Cedillo está basado en el amor de Dios y la obra de JesuCristo en su corazón. Son sus palabras un extracto de los acontecimientos que han representado un impacto para la toma de sus decisiones y acciones.

Jessica Cedillo

Por Jessica Cedillo

Comienzo por agradecer a Dios su presencia cada día de mi vida y la de mi familia, por su fidelidad y amor inagotables.

Ciertamente no soy la misma que hace algún tiempo atrás, ni lo seré, porque Dios sigue perfeccionando su obra.

Todo surge a partir de que Dios decide diseñarme con un amor perfecto, de acuerdo a su propósito, y darme la vida.

Jeremías 1:5 «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones.»

Dios me habló con esa palabra y al entenderla, me sentí amada, importante para Él, privilegiada, bendecida, porque Dios se tomó el tiempo para pensar en crearme y darme la oportunidad de vivir y poder conocerlo y tener comunión con él y descubrir para qué me diseñó. Y además de ello, me hizo a su imagen y semejanza, un gran honor que solo Él me puede dar.

Génesis 1:26ª y dijo Dios: <>… 27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.

Entender esos versículos hace una gran diferencia en mi concepción personal e identidad. A lo largo de mi vida había desarrollado mi personalidad basada en mi temperamento y el entorno rodeado. El mundo ejerce una gran influencia en el comportamiento de una persona, pero hoy, lo único que determina cómo soy y cómo quiero ser es la palabra de Dios, que es viva y eficaz, un manual de vida que me guía y da sabiduría para enfrentar el mundo.

Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

La Biblia, un libro poderoso inspirado por el Espíritu de Dios, existía en mi casa desde niña, pero no tuve el discernimiento para valorarlo ni estudiarlo ni meditar en él como Dios nos sugiere.

Josué 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Fui bautizada por la iglesia católica, acudí a clases de catecismo, hice la primera comunión y la confirmación, pero no entendí realmente por qué ni para qué lo hacía. Tampoco comprendí el significado del sacrificio de Dios y JesuCristo en el madero.

Dios me ha mostrado que Él nos busca a través de JesuCristo para hacernos sus propios hijos, además de creación suya, pero nosotros decidimos si abrirle la puerta o no, en nuestro libre albedrio.

Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

En la adolescencia, me di la oportunidad de comenzar a estudiar la palabra de Dios acudiendo a un estudio bíblico, al que fui invitada y donde recibí instrucción fiel a la palabra de Dios. Posteriormente mi familia y yo acudimos a un nuevo estudio bíblico en donde permanecimos varios años. Fue entonces cuando de manera formal abrí mi corazón a JesuCristo, con entendimiento y convicción propia.

Rom 10:9 que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.

Decirle a Dios, si quiero ser tu hija, implicó un arrepentimiento total por el pecado en mi vida, un quebrantamiento en mi corazón por mi vieja naturaleza, un compromiso de buscarle y obedecerle y una declaración de mi fe hacia un acto de amor que sobrepasa todo entendimiento. “Sí”, le dije a Dios y confesé con mi boca que “Jesús es el Señor y creo en su resurección”.

Mi fe es confirmada todos los días al aprender más de Dios y es por eso que a medida que he seguido estudiando su palabra, entiendo más el sacrificio de Dios y su hijo JesuCristo.

¿Por qué y para qué Dios permitió que su hijo fuera humillado, desacreditado, subestimado, odiado, lastimado y maltratado hasta la muerte? Yo fui una de las razones, y me duele mucho darme cuenta que a consecuencia de mi maldad haya tenido que someterlo a esa tortura.

Hechos 5:30 El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús, a quien ustedes mataron colgándolo de un madero.

Por su gran amor por la humanidad, Dios envió a su unigénito a morir; porque no hay justo ni aún uno y porque todos pecamos, y por lo tanto nadie podría por sus acciones ni méritos ganar la salvación, librarse del infierno ni poder estar ante la presencia de Dios.

La relación con Dios se perdió al momento de entrar el pecado en el mundo ante la desobediencia de Eva y Adán en el huerto del Edén. Y ese pecado y los que cometemos a diario, nos apartan de Dios, a menos que nos reconciliemos por medio JesuCristo.

Romanos 3:10 Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno.

Romanos 3:23 Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.

Yo estaba muerta en vida hasta que recibí a JesuCristo en mi corazón, y la palabra de Dios me ha purificado y acercado a los pensamientos de Dios.

Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

El amor de Dios ha impactado mi vida, y nunca habrá jamás un sacrificio, por amor, tan grande, como el que Dios hizo por mi y para mi, y para todos aquellos que le quieran reconocer en su vida.

Juan 3:16 »Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Jua 3:17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

Y además de salvarme por medio de la sangre derramada de JesuCristo, y poder reconciliarme y tener una relación con Dios, el amor de Dios que sobrepasa todo entendimiento, no se limita. Por medio de ese sacrificio tan grande yo puedo alcanzar cosas sobrenaturales y recibir bendiciones y promesas como hija legítima de Dios y tener acceso a la revelación que Dios me quiera dar y poder hacer las obras que mi hermano JesuCristo hizo cuando fue hombre, a través de la fe y el espíritu de Dios que habita en mí.

JesuCristo venció la muerte, la enfermedad, el pecado y a Satanás, sus obras y a sus demonios. Todo se quedó en el madero. Eso implica que me ha hecho libre en todos los sentidos y me ha dotado de poder divino, para que sea más que vencedora en todo lo que haga.

Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Dios me conoce tan bien, de una forma perfecta, que Él sabe que áreas debe trabajar en mí, sin embargo Él quiere que yo en oración le exprese todo lo que en mi corazón hay, aunque Él ya lo sepa.

Al aceptar a Cristo en mi corazón, efectivamente todo lo que Él dejó en el madero yo también lo dejé y sigo dejando a medida que conozco lo que Dios dice en su palabra.

Ya no soy más presa del pecado.

Romanos 6:6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Soy libre de toda enfermedad.

1Pedro 2:24 Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.

He renacido y dejado atrás mi vieja naturaleza.

2Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

El temor no se apodera de mí.

Deuteronomio 31:8 Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.

He sido sanada y vendada.

Salmos147:3 El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.

Ahora soy del real sacerdocio y libre de tinieblas.

1Pedro2:9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Mi padre celestial, siempre me llena de bendiciones porque me ama y hay muchas cosas que ya están dadas, como las que menciono anteriormente y que solamente tengo que aceptar, agradecer, recibir y disfrutar.

Mateo7:11 Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!

Los siguientes versículos expresan claramente una descripción del sacrificio de Jesús en el madero:

Isaías 53:1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje y a quién se le ha revelado el poder del SEÑOR? 2 Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable. 3 Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.4 Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. 5 Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. 6 Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el SEÑOR hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros. 7 Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca. 8 Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte; nadie se preocupó de su descendencia. Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y golpeado por la transgresión de mi pueblo. 9 Se le asignó un sepulcro con los malvados, y murió entre los malhechores, aunque nunca cometió violencia alguna, ni hubo engaño en su boca. 10 Pero el SEÑOR quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del SEÑOR. 11 Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos. 12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores.

Por ese sacrificio es que mi vida tiene un sentido tan claro, agradecer a Dios, buscarle y obedecerle.

No es fácil vivir sin fallarle a Dios, pero es un reto diario que con la ayuda del Espíritu de Dios, la meditación en su palabra y la oración, puedo fallar en menor medida.

Juan 3:16

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. La Biblia Reina Valera 1960

Romanos 10:9

9 Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. La Biblia Reina Valera 1960

Efesios 1:3-6

3 Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo: 4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; 5 Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad, 6 Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado. La Biblia Reina Valera

Deuteronomio 11:26-28

26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido. La Biblia Reina Valera 1960